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PERITONITIS INFECCIOSA
FELINA
La
peritonitis infecciosa felina es una enfermedad
inmunomediada producida por un virus ARN de la familia
Coronaviridae. Existen
dos coronavirus felinos (FcoV): FIPV y el FECV. Ambos son
el mismo virus desde el punto de vista genético y antigénico,
sin embargo uno de ellos desarrolla una enfermedaD mortal
(FIPV) y el otro sólo una leve enteritis. Actualmente se acepta que el FIPV es un virus mutante del
FECV.
Se trata de un virus muy contagioso, siendo infectante principalmente la
materia fecal de los gatos afectados. El contagio puede
ser a través del contacto directo con la materia fecal e
incluso por compartir la bandeja sanitaria o
indirectamente por las ropas, el calzado, etc., de
personas que hayan tomado contacto con gatos infectados,
siendo esta última posibilidad más remota. El contacto
estrecho entre gatos puede resultar infectante. El
virus se excreta por saliva sólo ocasionalmente, y raramente cruza la
placenta; sobrevive horas o pocos días
en el ambiente, aunque puede persistir por semanas en la
bandeja sanitaria.
De los gatos
expuestos al FCoV:
-
Un 10 % desarrolla
PIF clínica. Un 13 % son portadores sanos: excretan
virus por largos períodos, permaneciendo sanos, salvo
eventuales diarreas
-
Un 4 % de los gatos se muestran
resistentes: no excretan el virus ni generan anticuerpos
-
el resto de los gatos excreta el virus en la materia
fecal, presenta serología positiva, y luego deja de
excretar el virus, descendiendo los anticuerpos, sin
presentar signos clínicos.
El virus ingresa al organismo generalmente por vía oral, a veces por
inhalación. Entre
la penetración y la primer viremia transcurre una semana,
distribuyéndose en diversos órganos. El virus unido a
los mononucleares (glóbulos blancos) infectados y a las
células inflamatorias se deposita en las paredes de los
vasos produciendo una hipersensibilidad de tipo III, que
produce daño vascular (vasculitis), con escape de
componentes ricos en fibrina hacia los espacios
intercelulares lo que produce la típica acumulación de líquido
en las cavidades corporales.
La enfermedad tiene un período de incubación
variable, por lo general de una a dos semanas, aunque en
algunos casos puede durar varios meses o incluso años. Existen dos presentaciones:
La forma efusiva o húmeda o la forma no efusiva o seca.
Pif efusiva:
Es la presentación aguda de la enfermedad. Su principal
característica es el acúmulo de liquido
en cavidades peritoneal y/o pleural, produciendo
respectivamente distensión abdominal o disnea (
dificultad al respirar) .
PIF no efusiva: Es un proceso de desarrollo más lento, en el que se ven
implicados diferentes órganos, en los que se producen
reacciones inflamatorias, granulomatosas y necrosis.
El Sistema nervioso central puede verse
afectado, así la parálisis del tren posterior (el signo
neurológico más frecuente) está asociada a lesiones
medulares, mientras que lesiones centrales (meningitis e
hidrocefalia consecuentes de la acción viral) pueden
provocar demencia, tics nerviosos, cambios de
personalidad, y convulsiones.
Debe recordarse que PIF
es la causa infecciosa más frecuente de signos
neurológicos en los felinos y según nuestra experiencia
son los casos de evolución más desfavorable y de
respuesta pobre al tratamiento.
Las lesiones oculares son frecuentes, y afectan
al tracto uveal (iris), apareciendo diversos síntomas(
pus en camara anterior del ojo, sangre en camara anterior,
etc).
El diagnóstico se basa en la sintomatología clínica,
hematología y bioquímica, la titulación de anticuerpos
anticoronavirus, y la PCR ( detección de material
genetico viral), interpretando todos estos datos en su
conjunto y priorizando el criterio clínico
Esta es una enfermedad con una mortalidad del
95%, por lo que el tratamiento será paliativo (solo
podremos atenuar los síntomas), con el objetivo de
mejorar la calidad de vida del paciente.
Para
evitar el ingreso o la diseminación del virus FCoV en
gateras se recomienda:
-
Evitar
el estrés por hacinamiento.
-
Limitar
el movimiento de animales.
-
Aislar
los gatos que ingresan o retornan al criadero.
-
Mantener
un programa genético sanos
-
Control
de FIV( sida felino) Y Felv ( leucemia felina).
-
Uso
regular de desinfectantes.
-
Reducir
la contaminación fecal del ambiente.
-
Mantener
los gatos en grupos reducidos, estables, de hasta 3 o
4.
-
Hacer
pruebas serológicas o de PCR en gatos
residentes antes de introducir nuevos gatos o
aparearlos; no introducir gatos seropositivos en
gateras sin FCoV.
-
Mediante
la PCR , que detecta el ARN viral) pueden detectarse más
certeramente los portadores sanos, que excretan virus
sin desarrollar la enfermedad, y así aislarlos o
impedir su entrada al criadero.
-
Si es necesario introducir nuevos gatos en una gatera con
infección endémica, vacunarlos con Primucell antes
de su ingreso.
-
Si en un hogar murió un gato de PIF, debe
esperarse un mes para traer a otro animal.
La vacuna existente es la Primucell (Laboratorio
Pfizer), un virus mutante del VPIF DF2, de aplicación
intranasal, ya que este mutante replica en temperaturas
relativamente frías (como la de la cavidad nasal), pero
no lo hace en las altas temperaturas corporales.
La eficacia vacunal estimada es de un 50 a 75 %,
y se recomiendan dos aplicaciones separadas por un mes en
gatos de 4 meses de edad, con un refuerzo anual. La
vacunación con Primucell causará seroconversión(
aumento de los anticuerpos contra este virus), por lo que
está indicado realizar una serología previa a la
vacunación, ya que ésta no será efectiva si el animal
se halla incubando la enfermedad.
Este
artículo ha sido extraído de publicaciones realizadas por
Lic. Victoria Carolina Calcagno
Migliore en la revista semanal " La Guía".
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